En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas con sus pantuflos de lo mismo, los días de entre semana se honraba con su vellori de lo más fino. Tenía en su casa una ama que pasaba de los cuarenta, y una sobrina que no llegaba a los veinte, y un mozo de campo y plaza, que así ensillaba el rocín como tomaba la podadera. Frisaba la edad de nuestro hidalgo con los cincuenta años, era de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro; gran madrugador y amigo de la caza. Quieren decir que tenía el sobrenombre de Quijada o Quesada (que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben), aunque por conjeturas verosímiles se deja entender que se llama Quijana; pero esto importa poco a nuestro cuento; basta que en la narración dél no se salga un punto de la verdad.
Aymar Navarro ya ha pasado por quirófano. El esquiador de freeride ha sido operado con éxito en el Hospital Centro Médico Teknon de Barcelona, tras sufrir la lesión más grave de su carrera durante una expedición en Alaska, uno de los destinos más icónicos del esquí freeride. Según ha confirmado el propio Navarro, el parte médico revela una combinación de roturas en ligamentos y tendones, así como una compleja afectación meniscal y contusiones óseas.

En verano de 2013, Jaume Domènech llegó a la Ciutat Esportiva de Paterna para defender la portería del VCF Mestalla. Su rendimiento y profesionalidad le llevaron a debutar con el primer equipo el 12 de septiembre de 2015 en El Molinón. Desde ese momento, han sido 10 años de mucho sentiment, valentía i germanor, reflejando ese ADN VCF que tanto caracteriza al valencianismo y sus jugadores.